Libro de Microrrelatos en el Bicentenario 2022

88 El caballo de los Pliegos de la Independencia El niño se acercó al viejo con una gran sonrisa. — Disculpe, señor, ¿cómo es el caballo que me va a prestar? El viejo le sonrió, luego silbó y el caballo llegó trotando. — Es Libertad, se llama así porque trajo los Pliegos de la Independencia. — ¡Soy niño, no tonto! Eso no es posible. El viejo soltó una sonora carcajada. — Tengo pruebas. El hombre le mostró una fotografía muy vieja. — Ves, es el mismo caballo. Mira la mancha en la frente. — Wow! Es un caballo muy viejo… ¿De verdad trajo los Pliegos de la Independencia? — Así es, y también trajo la esperanza de un futuro mejor y la convicción de que los sueños se hacen realidad, pero pasa solo si hay verdadera democracia. Desde lo alto, en el caballo, el niño vio al viejo con una gran sonrisa. — ¡Arre, caballito, arre! Claudia Martínez Estudiante, CEUTEC, Tegucigalpa

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