Elementos internos en el diseño de la estructura organizacio

demandas conflictivas. La persona puede quedar atrapada en el fuego cruzado entre los supervisores o necesidades de dos grupos funcionales. La ambigüedad de funciones ocurre cuando las tareas o autoridad de una persona no están claramente definidas y esta tiene miedo de actuar o de hacerse responsable de cualquier cosa. Describir claramente las relaciones de tarea y autoridad resuelve los problemas de conflicto y ambigüedad: cuando las personas conocen el alcance de su posición en la organización, les es más fácil responsabilizarse de sus actos e interactuar con los demás. Principio cuatro: la organización de los papeles en una burocracia es tal que cada cargo inferior de la jerarquía se encuentra bajo el control y supervisión de un cargo superior. Para controlar las relaciones verticales de autoridad, la organización debe ser ordenada jerárquicamente de tal manera que las personas puedan reconocer la cadena de mando. La organización debería delegar a cada persona la autoridad necesaria para tomar ciertas decisiones y utilizar ciertos recursos organizacionales, y luego hacer que la persona que ocupa el cargo sea responsable por el uso de esos recursos. El patrón jerárquico de la diferenciación vertical también deja claro que una persona en un nivel inferior de la jerarquía puede acudir con alguien en un nivel superior para resolver conflictos en el nivel inferior. Por ejemplo, en el sistema jurídico estadounidense, los participantes en un caso ante los tribunales pueden solicitar a un tribunal superior que revise el fallo de uno inferior si sienten que el veredicto estaba equivocado. El derecho de apelación a un nivel organizacional más alto también necesita especificarse en caso de que un subordinado sienta que su superior inmediato ha tomado una decisión mala o injusta. Principio cinco: deben utilizarse reglas, procedimientos estándar de operación y normas para controlar el comportamiento y la relación entre los papeles de una organización. Las reglas y los procedimientos de operación estándar son instrucciones formales y escritas que especifican una serie de acciones que deben llevarse a cabo para lograr cierto objetivo; por ejemplo, si ocurre A, hay que hacer B. Las normas son estándares no escritos o estilos de comportamiento que gobiernan la forma en la que actúan las personas y hacen que estas se comporten de manera predecible. Las reglas, los procedimientos de operación estándar y las normas proporcionan lineamientos de comportamiento que pueden aumentar la eficacia porque especifican la mejor manera de llevar a cabo una tarea. Con el paso del tiempo, estos lineamientos deben cambiar; conforme se descubren mejores maneras de hacer las cosas, la meta es el progreso constante para cumplir con los objetivos de la organización.

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